Las dos opciones son buenas, que quede claro. La mala es elegir la que no toca para tu caso. Así que te lo explico en cristiano, sin tecnicismos, para que decidas tú con criterio y no porque lo diga el primero que pase.
Qué es WordPress
Seguramente lo has oído mil veces. WordPress es el sistema con el que está hecha casi la mitad de las webs del mundo, y por algo será. Lo bueno es que después puedes entrar tú y cambiar textos o fotos sin saber programar ni llamar a nadie. Y tiene complementos para casi todo lo que se te ocurra: tienda, reservas, formularios, varios idiomas…
Si quieres una web profesional, con buena relación entre lo que pagas y lo que consigues, y poder retocarla tú después, WordPress suele ser tu sitio.
Qué es una web a medida
Aquí no partimos de ninguna base: se programa todo desde cero. Eso te da control absoluto sobre cómo se ve y cómo funciona, sin las limitaciones de una plantilla. ¿El pero? Cuesta más y normalmente no la editas tú sin ayuda.
Tiene sentido cuando necesitas algo realmente único, una experiencia muy concreta, o exprimir la velocidad al máximo.
En qué se diferencian, al grano
Si tuviera que resumírtelo: WordPress suele salir más a cuenta y se pone en marcha antes, pero pide algún mantenimiento de vez en cuando. La web a medida es más inversión y más técnica, a cambio de poder afinarla al milímetro. La gran ventaja de WordPress para ti es que podrás cambiar cosas tú misma; con una web a medida eso depende de cómo se haya montado.
Entonces, ¿cuál elijo?
Te lo digo claro: para la mayoría de negocios, WordPress. Es profesional, lo editas tú y la relación calidad-precio es difícil de batir. La web a medida la dejo para cuando de verdad hace falta algo especial o un rendimiento de otro nivel.
Y si sigues con dudas, no pasa nada. En una llamada de 15 minutos te digo qué encaja mejor contigo según tu proyecto, tu presupuesto y lo que quieras poder tocar después. Sin venderte humo, que de eso ya hay bastante.